Cinco Modalidades de Declamación en la Actualidad

Mira el video o lee nuestro blog sobre las cinco principales modalidades de declamación!

Existen cinco modalidades de declamación, o formas de declamar, en la actualidad:

La primera es la declamación clásica, que nos llega desde el Modernismo.

La segunda modalidad es la de poetas que declaman sus propios poemas usando nuevas formas de declamación modernas que han nacido del mundo del spoken word, el slam y el rap.

La tercera modalidad es la de actores de teatro, cine, cantantes, que deciden interpretar versos de sus poetas favoritos, poniendo su sello personal a su interpretación.

La cuarta modalidad son los declamadores de poesía autóctona, declamadores populares o costumbristas.

La quinta modalidad, nacida del auge de la tecnología en la actualidad, son los declamadores virtuales. Podemos igualmente poner en esta modalidad a los poetas que grabaron sus poemas y ahora en las redes podemos oír sus poemas en sus propias voces, logrando una enorme acogida.

Primera Modalidad:

La primera es la declamación clásica, que nos llega desde el Modernismo, que aún se mantiene viva, aunque ya no es tan teatral como la practicaban intérpretes como la argentina Berta Singerman o los grandes declamadores de fin de siglo XIX y comienzos del siglo XX.

Muchos maestros siguen enseñando una declamación clásica y en los concursos de declamación en escuelas y colegios vemos muchos estudiantes usando gestos, a veces desproporcionados.

Seguna Modalidad:

La segunda modalidad es la de poetas que declaman sus propios poemas usando nuevas formas de declamación modernas que han nacido del mundo del spoken word, el slam y el rap, desarrollando sus propios estilos. Las poetas españolas Laura Sam y Alejandra Martínez de Miguel, serían un ejemplo de esta nueva declamación. Son poetas que encuentran dentro de las nuevas tendencias, formas de expresión originales y alternativas. Otro ejemplo es la ganadora de la competencia mundial de slam en 2023 celebrada en Rio de Janeiro, Lady Vanessa Cardona.

Tercera Modalidad:

Una tercera modalidad es la de actores de teatro, cine – incluso cantantes, que toman poemas y se los apropian, encontrando un público que admira su voz, forma y su estilo declamatorio. Existen actores en la actualidad que deciden interpretar versos de sus poetas favoritos, buscando poner su sello personal a su interpretación. Su interpretación es más naturalista, menos ornamentada que la declamación clásica. Se apoyan, en algunas circunstancias con música, coros, luces e innovaciones tecnológicas en materia de ingeniería de sonido. Son llamados a celebraciones públicas, homenajes, etc.

Cuarta Modalidad:

Una cuarta modalidad son los declamadores de poesía autóctona, declamadores populares o costumbristas, como los declamadores flamencos, llaneros de Colombia y Venezuela, gauchos de Argentina, y otros, que, apoyándose en poesía venida de una tradición popular, declaman su poesía con modalidades propias de su grupo cultural. Aquí también podemos poner a los repentistas, poetas que improvisan poemas en desafíos donde se destacan copleros nacidos de tradiciones culturales centenarias. Muchos de ellos se apoyan ahora en los canales sociales.

Quinta Modalidad:

Una quinta modalidad, nacida del auge de la tecnología en la actualidad, son los declamadores virtuales. Hay muchos declamadores virtuales como los españoles Cesar Gómez, Joan Mora y Tomás Galindo que he venido recopilando en la audioteca de declamando.com. Hay declamadores virtuales en cada país latinoamericano, cada uno imprimiendo su acento y su personalidad. Podemos igualmente poner en esta modalidad a los poetas que grabaron sus poemas y ahora en las redes podemos oír sus poemas en sus propias voces, logrando una enorme acogida.

¿Los poetas en recitales, están leyendo el poema en voz alta o están recitando?

A veces la diferencia es tan sutil que dependería de cada poeta o el concepto de cada oyente. Algunos poetas se aventuran a poner algo de su personalidad en la voz y en el manejo de pausas para lograr una comunicación más afectiva con el público. Son estos los que encuentran una mayor conexión con una audiencia cada vez más proclive a comunicarse afectivamente con el poeta y compenetrarse con los versos. Estos logran hacer la diferencia entre leer un poema, recitarlo y declamarlo.

En las nuevas tendencias de la recitación el uso del gesto puede ser mínimo y apenas insinuarse. Al buscar la naturalidad y la sencillez, los desplazamientos son pocos y muy limitados. Es una declamación o una recitación donde la importancia está en la conexión emotiva y espiritual con el poema, en que el intérprete se apropie de los pensamientos y los sentimientos y las palabras fluyan sin rebuscados artificios, para así conectar con el oyente.

Cada declamador debe realizar en la actualidad su propia experimentación artística; los declamadores jóvenes muchas veces imitan patrones que han visto y desean emular, en el camino de encontrar un estilo más personal.